lunes, 8 de agosto de 2011

La Infidelidad

Existen dos, una se busca y otra aparece. En la primera se trata de llenar los vacíos en uno mismo y en la relación, que se persiste en ella solo por miedo a la soledad, por no perder el estatus, la comodidad o por miedo afrontar la realidad.

En la segunda comienza casi sin darse cuenta, de una manera sutil. Siente que una semilla se ha posado en tu corazón y sin querer te vas sintiendo atraído@.

Al principio te vas sintiendo mal y desearías no sentir lo que estas sintiendo, pero es imposible, ya nada es igual. Empiezas a sentir que tu mente está en el otr@ y el corazón se acelera deseando un nuevo encuentro aunque aún no haya habido nada, solo algunas miradas que se clavaron una en la otra sin que hiciera falta palabras.

A partir de ese momento comienzas a ver a tu pareja con los ojos del cariño y de la compasión sintiendo que l@ quieres y que por nada en el mundo desearías hacerle daño, pero te das cuenta que tus nuevos sentimientos y la nueva energía que brota en tu interior ya no es la misma. Una energía que te renueva y rejuvenece.

Comienzas a pararte y a pensar como es tu vida sintiendo un vació en tu interior que te produce miedo y dolor. Y oyes una voz dentro de ti que te dice que es tu momento, que no has provocado nada de lo que esta ocurriendo.

Empiezas a vestirte para él o para ella, procurando un encuentro, un encuentro donde sientes que no existe nada ni nadie a tu alrededor, que estáis solo en este mundo y que solo a vosotros os pertenecen. Un mundo que lo convertís en una luna luminosa que alumbra solo el lugar donde os encontráis. Una luz que os envuelve y os convierte en un solo ser y donde os fundís en un fuego de pasión sintiendo que en ese momento, solo en ese momento, la vida tiene sentido, deseando perpetuar ese momento para siempre.

Después de esto solo queda tomar decisiones. Una, hacer del sueño una realidad, la de compartir tu vida con la persona que te ha provocado todas estas sensaciones. Dos iniciar un camino en soledad donde encontrar, a través del tiempo, como llenar los vacíos que un día lleno alguien con una sola mirada. Y por último volver a tu compañera e intentar encender el fuego que hace tiempo siente que se había apagado.