Creo en el movimiento del 15 M, lo que no creo es que cambiando sólo el sistema cambiaremos las cosas.
Está bien que haya una nueva manera de hacer política con unos cambios profundos, pero de nada sirve si no hay cambios profundos en nosotros.
Debemos cambiar además de lo de afuera también nuestro interior, para poder encontrar los verdaderos valores y que se pueda desarrollar un sistema nuevo donde prime no sólo el conocimiento, la formación y la cultura para el desarrollo de las personas, sino que prime también la integración de la mente, el cuerpo y el espíritu. Y que esta integración inspire una manera nueva de relacionarnos a través del amor y que éste impere en todas las decisiones que se tomen en bien de la comunidad.
Una persona cargada de formación y de conocimiento pero falto de espiritualidad estará siempre al servicio de los más fuertes y será una persona vulnerable que caminará siempre desde el miedo tratando de satisfacer a su ego. Por consiguiente debemos comprometernos a nuestro cambio personal tratando de vencer a nuestro peor enemigo que se encuentra en nuestro interior, para así allanarle el camino a las nuevas generaciones y que éstos hagan el verdadero cambio del sistema.
Por último, creo que la clave está en dotar a los centros educativos de técnicas (Yoga, Taichi, meditación, movimientos expresivos, Biodanza, etc.) que ayuden a la integridad del Ser (mente, cuerpo y alma) desde la más temprana de edad. Como también que estas técnicas se impartan gratuitamente, subvencionadas por Diputaciónes y Ayuntamientos en todas las asociaciones de vecinos y no invertir tanto en fiestas que sólo consiguen distraer a la mente pero que no ayudan a evolucionar.
Me encanta.
ResponderEliminarBesos!!